Presiona ENTER para ver los resultados o ESC para cancelar.

APRENDIENDO A PENSAR CON ¡A CONTAR!

Como ya os hemos dicho alguna vez, nosotros empezamos a usar ¡A contar! hace ya más de tres años y una de las cosas que siempre nos ha gustado más de este método es la capacidad que tiene para hacer pensar al alumnado.

Este tema nos ha preocupado desde nuestro comienzo como docentes. Somos conscientes de que vivimos en un entorno cambiante, sometido a transformaciones económicas, tecnológicas y sociales impensables hace solo unos años. Esto nos ha llevado a plantearnos en muchas ocasiones qué es lo que tenemos que enseñar realmente a un alumno o alumna para que pueda desenvolverse en la sociedad futura.

Desde luego, estamos lejos de encontrar la solución a un problema que, por otro lado, es el problema fundamental de la educación actual. Pero sí tenemos claro que, más allá de unos contenidos concretos, el mejor aprendizaje que podríamos ofrecer a nuestro alumnado es ayudarle a aprender a pensar de una forma autónoma y estructurada.

En nuestra tarea diaria como docentes hemos intentado preparar a nuestros alumnos y alumnas para ser «buenos pensadores». Esto es, para tomar buenas decisiones y ser capaces de llegar a buenas soluciones ante los problemas y obstáculos que se puedan encontrar a lo largo de sus vidas no solo en su aspecto académico, sino, también, en sus interacciones sociales.

En este sentido, ¡A contar! nos ofrece toda una serie de elementos que a nosotros nos resultan especialmente interesantes para ayudar al alumnado a aprender a pensar, es decir, a ser capaces de integrar y de utilizar de forma organizada distintas estrategias para tener un pensamiento eficaz.

Por un lado, con él podemos estimular el DESARROLLO METACOGNITIVO del alumnado, favoreciendo que tomen conciencia de sus propios pensamientos y estrategias de aprendizaje. Los problemas que se plantean en el método están pensados para que desarrollen sus estrategias de aprendizaje: deberán resolverlos y, después, llevarlos al plano gráfico. Este «volver a hacer» es un trabajo metacognitivo fundamental que permite al niño o niña repensar el problema y, por tanto, reflexionar sobre su proceso de resolución.

Otro aspecto destacable de ¡A contar! es la importancia que le otorga al desarrollo del PENSAMIENTO INDUCTIVO, es decir, al proceso que lleva a obtener una conclusión general a partir de premisas específicas o particulares.

A través del trabajo con las series y los patrones, el alumnado puede desarrollar este tipo de razonamiento estableciendo generalizaciones a partir de la observación de la repetición de un patrón.

Por último, el método estimula la FLEXIBILIDAD COGNITIVA de los niños y las niñas. Para ello, las actividades propuestas buscan que sean capaces de adaptar sus pensamientos y conductas a situaciones novedosas, cambiantes o inesperadas.

Por ejemplo, las propuestas se plantean de forma que los alumnos y alumnas deban buscar diferentes alternativas para darles una solución personal.

Otro tipo de actividades que nos resultan especialmente interesantes para desarrollar la flexibilidad cognitiva son los juegos tipo Tetris. En ellos, niñas y niños deben asociar la cantidad con las diferentes configuraciones del número que presentan las fichas.

En el siguiente ejemplo, pueden elegir entre diferentes formatos de fichas para componer el número 4. Esto favorece que se vayan suavizando la persistencia y rigidez cognitiva al identificar nuevas formas gráficas de representar esa cantidad más allá de la disposición a que están más acostumbrados, que es la de los dados o la de las fichas de dominó.

Como veis, ¡A contar! resulta un material muy interesante en esta fascinante tarea que es enseñar a niños y niñas a razonar y a hacerse conscientes de sus propios razonamientos.

Comentarios

Deja un comentario

Alma Gil y Adrián Vidal

Maestros de Educación Infantil y colaboradores en el proyecto ¡A contar!