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Progresos con las actividades del taller de problemas

En esta entrada queremos mostraros como un grupo de 5 años ha avanzado en la resolución de problemas desde que empezamos a trabajar con ¡A Contar! hace dos años.

En este tiempo, hemos observado cómo los niños y las niñas cada vez van prestando más atención a la lectura del cuento ya que éste les da las claves para resolver los problemas que se les plantean y, en muchos casos, son ellos mismos quienes nos sugieren múltiples variables a la hora realizar las actividades. Igualmente, según fueron familiarizándose con ellas, los alumnos empezaron a desarrollar estrategias de resolución cada vez más variadas, empleando diferentes técnicas y materiales.

Un ejemplo del tipo de actividades que hemos realizado con nuestro grupo sería la realización de juegos de descomposición con la ayuda de los cubos encajables. Se trata de propuestas del tipo:

¿Cómo podemos llegar hasta el número 10?

¿Es posible juntar dos cantidades iguales para llegar hasta 10?

¿Y hasta nueve, sería posible sumar dos números iguales?

Tenemos que confesar que este tipo de actividades fueron las que más dudas nos plantearon al principio; sin embargo, ahora nos encanta comprobar la motivación y el interés que despiertan en nuestros alumnos.

Si sois usuarios de ¡A contar!, seguramente ya estaréis familiarizados con el procedimiento para resolver este tipo de problemas, pero no está de más recordar algunas ideas:

Es muy importante leer varias veces el cuento correspondiente para que los alumnos se familiaricen con los personajes y las ilustraciones y solo después leer el enunciado del problema.

En cada sesión leeremos el enunciado de un problema relacionado con el cuento, dejando tiempo a que los alumnos intenten resolverlo con ayuda de los materiales manipulativos y cuantificables que disponemos: cubos encajables, pinzas, cuentas de collar, etc. Además, cada alumno tendrá su cuaderno delante, con el enunciado en la ficha correspondiente.

En el caso que os queremos poner como ejemplo, partimos de la lectura del cuento La caza del Snark, de Lewis Carroll (uno de nuestros favoritos) y leímos el enunciado del siguiente problema: «En la playa algunos marineros se tumbaron y otros se sentaron. Había 10 marineros. ¿Cuántos crees que se tumbaron? ¿Cuántos se sentaron?».

A continuación, animamos a los alumnos a que experimentaran con los cubos encajables para intentar, entre todos, encontrar posibles soluciones.

Solo después de este trabajo grupal previo, pasamos al trabajo con las fichas del cuaderno.

Para algunos alumnos, las actividades de composición y descomposición de cantidades pueden resultar de cierta complejidad; por ello, les damos la posibilidad de utilizar en su mesa, como apoyo, los mismos cubos encajables con los que trabajamos en la asamblea inicial.

Hemos observado que algunos niños y niñas, cuando utilizaban los cubos encajables para resolver el problema, los tenían tan presentes que representan gráficamente la solución del problema usándolos como modelo.

Una vez que el alumno o alumna consideraba que había dado con una solución, le pedíamos que nos explicara cómo lo había hecho y analizábamos juntos si era correcta o incorrecta.

Como os habréis dado cuenta, no hay una solución única para el problema que se plantea; por eso, una vez que el alumno o alumna encontraba una le pedíamos que lo volvieran a resolver empleando un modo distinto (con diferentes materiales, con un dibujo…), anotando la solución en el cuaderno.

Al finalizar el trabajo, comentábamos en grupo las diferentes soluciones que habían encontrado los alumnos, procurando que fueran ellos mismos quienes se las explicaran a sus compañeros.

Este trabajo de verbalizar y explicar las soluciones nos parece uno de los elementos más enriquecedores de todo el proceso, ya que estimula extraordinariamente a los alumnos y les permite desarrollar estrategias de resolución cada vez más evolucionadas.

Por último, hemos podido comprobar que los niños y niñas que presentaban algunas dificultades en el curso anterior y a principios de éste, han ido superándolas gracias a su repetición y a la adquisición de nuevos esquemas mentales para llevar a cabo este tipo de tareas.

Esperamos que esta entrada os haya sido de interés y os queremos animar a que compartáis con nosotros vuestras propias experiencias utilizando los materiales de ¡A contar!

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Alma Gil y Adrián Vidal

Maestros de Educación Infantil y colaboradores en el proyecto ¡A contar!