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Cómo trabajamos las actividades de ordinales

En esta ocasión queremos compartir con vosotros cómo trabajamos en nuestra aula con los números ordinales y mostraros los resultados que hemos obtenido en los cuadernos de trabajo de algunos niños y niñas de 4 años.

La dinámica de esta actividad es la siguiente. Ordenamos las cajitas en fila y guardamos en una de ellas un objeto que hayamos elegido previamente. Por parejas, cada alumno o alumna deberá comunicar por escrito a su compañero dónde se encuentra.

El trabajo por parejas que se requiere en esta actividad es muy interesante, ya que, de este modo, los niños y niñas aprenden unos de otros y deben ser capaces de colaborar entre ellos. Las interacciones que se generan entre los alumnos se convierten así en experiencias educativas y es especialmente gratificante ver cómo niños y niñas que tienen diferentes ritmos de maduración y estilos de aprendizaje pueden sacar partido de sus diferencias y compartir sus logros.

Os recomiendo que leáis con detenimiento la descripción de estas actividades de la guía ¡A contar! (páginas 39 a 43) porque en ella se explica de un modo muy sencillo cómo podemos ponerlas en práctica, qué papel debemos tomar las maestras y, lo que a mí me resulta muy interesante, una previsión de posibles dificultades que pueden surgir en las aulas.

Los autores plantean los siguientes objetivos para estas actividades:

  • Utilizar una representación gráfica para indicar la posición de un objeto dentro de una fila.
  • Usar espontáneamente los números ordinales para indicar el orden de un objeto en el aula.
  • Iniciarse en la escritura de numerales.
  • Practicar el conteo.
  • Autoevaluarse comprobando dónde está escondido el objeto.

De todos, quizás por su relación directa con la actividad, el más evidente cuando llevamos a cabo este tipo de propuestas es el primero: Utilizar una representación gráfica para indicar la posición de un objeto dentro de una fila; y el segundo: Usar espontáneamente los números ordinales para indicar el orden de un objeto en el aula.

Estos dos objetivos serán los que, de algún modo, pueden guiar nuestra manera de llevar a cabo cada sesión con los niños y niñas si nos surge alguna duda.

Para empezar a trabajar las actividades de ordinales, lo primero que necesitamos hacer es imprimir los recortables del cuento que estemos trabajando que aparecen en la sección Más recursos del CD de Recursos digitales.

Con ellos personalizaremos las cajas de ordenación de acuerdo a los enunciados de las actividades.

Como en anteriores entradas, os aconsejamos que plastifiquéis los materiales, ya que esto os garantizará un uso más prolongado de los mismos.

Una vez que tenemos todo el material preparado nosotros solemos presentar la actividad en el momento de la asamblea. Esto hace que la explicación llegue de una forma uniforme a todos los niños y niñas y que se resuelvan dudas que quizás de otra forma no aparecerían . Aun así, en un momento posterior, al trabajar en pequeños grupos, puede ser necesario volver a explicar la dinámica, sobre todo en las primeras sesiones, por si algún niño o niña no la ha entendido bien.

Para hacer esta explicación grupal, le pedimos a un niño o niña que se aleje y se sitúe en un lugar del aula donde no pueda ver lo que hacemos, de modo que no vea dónde colocamos el recortable que esconderemos en una de las cajas de la fila.

 

 

Nosotros solemos empezar poniendo 3 o 4 en la fila para que la actividad tenga éxito las primeras veces y los niños y niñas se motiven a seguir jugando.

Una vez que hemos guardado el elemento en su caja, le pedimos a un niño o niña que represente en la pizarra de alguna manera dónde está escondido para que su compañero pueda encontrarlo al volver a la asamblea, como si fueran las pistas de un «mapa del tesoro».

 

Esta actividad en un principio puede resultar difícil para los alumnos ya que muchos dudan entre dibujarlo, intentar escribirlo, etc., y, en algunos casos, se bloquean. Si vemos que esto ocurre, les podemos sugerir una solución, o bien preguntarles a los demás niños y niñas de la asamblea cómo podríamos hacerlo. Esto contribuye al desarrollo del pensamiento matemático y de la propia creatividad, ya que el pensamiento del grupo puede ayudarnos cuando no encontramos una solución clara. Sin embargo, intentamos hacerlo pocas veces porque los niños tienden a considerar esta solución como la «correcta» y a repetirla en posteriores ocasiones. Por eso, siempre repetimos varias veces la actividad animándolos a buscar nuevas formas de expresar dónde hemos escondido el recortable.

Una vez conseguido este paso, invitamos al niño o niña que salió a que vuelva a la Asamblea y descubra en qué caja hemos escondido el objeto misterioso siguiendo las «pistas» que se han escrito en la pizarra.

Podemos repetir esta actividad tantas veces como lo creamos conveniente antes de pasar al trabajo por parejas, en el que ya centraremos nuestra atención en un grupo más reducido de niños y niñas. Para ello preparamos previamente un espacio en el aula donde pueden trabajar cómodamente un poco alejados del resto de la clase.

En este caso, uno de ellos será el que se aleje, y el otro, el que le indique por escrito dónde ha guardado el docente el objeto.

 

 

Os recomendamos que, si esta actividad funciona, les dejéis autonomía y los animéis a que sean ellos mismos quienes guarden los recortables en las cajas. Nosotros comprobaremos al finalizar la actividad si ha sido llevada con éxito en ambos casos.

A continuación, os mostramos diversas formas de representación de nuestros niños y niñas de esta actividad llevada a cabo en varias sesiones diferentes.

 

 

 

Por último, os recordamos que, en la guía del docente, podéis encontrar una explicación muy detallada de lo que podemos esperar de los alumnos y alumnas de 4 y 5 años.

En el caso de 4 años podemos ver que, para apuntar la posición, pueden recurrir a las siguientes estrategias (en nuestra experiencia, hemos comprobado que en muchos casos se dan simultáneamente alguna de ellas a la vez):

  • Escribir letras o pseudoletras.
  • Hacer dibujos para representar las cajas y marcar una de ellas dónde se encuentra el objeto.
  • Contar y escribir el número con sentido ordinal.

En 5 años las estrategias más habituales son:

  • Escribir flechas y otros símbolos.
  • Dibujar todas las cajas de la fila y marcar la que tiene el objeto.
  • Escribir el número ordinal o con notación de ordinal.

Para localizar el objeto, en 4 años suelen recurrir a:

  • El azar.
  • Volver a abrir la caja en la que estaba el recortable en un intento anterior.

Y en 5 años ya solo recurren al azar y al conteo.

 

Esperamos que os haya servido para animaros a trabajar los ordinales en el aula de una manera diferente y, ¡ya sabéis!, cualquier duda que tengáis nos la podéis hacer llegar a través de este blog.

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Alma Gil y Adrián Vidal

Maestros de Educación Infantil y colaboradores en el proyecto ¡A contar!