Presiona ENTER para ver los resultados o ESC para cancelar.

¿Por qué se repiten las actividades de ¡A contar!?

Como habréis observado, las actividades que proponemos en ¡A contar! se repiten, con algunas modificaciones, varias veces a lo largo del curso. Y seguro que muchos de vosotros aún os estaréis preguntando por qué.

Guy Brousseau, en Teoría de Situaciones Didácticas, sostiene que para que se dé un verdadero aprendizaje de las matemáticas, los maestros debemos plantear a los alumnos situaciones problemáticas en las que el conocimiento buscado sea necesario para poder resolver dicha situación. Según esto, deben proponerse juegos en los que, para ganar, el alumno deba emplear necesariamente el contenido que queremos que aprenda. Una parte importante de las actividades propuestas en ¡A contar! se basan en este enfoque teórico.

Por ejemplo, en las actividades de peticiones, el juego consiste en reproducir un modelo completando con pegatinas un dibujo. Para ello, nos deben pedir por escrito las pegatinas que necesiten. Lo que nosotros como maestros buscamos es que el niño cuente correctamente las que necesita, use el numeral como cardinal y lo escriba correctamente. Si alguno de estos objetivos no se cumple, es muy probable que pierda el juego (pues su dibujo no quedará igual que el modelo).

Pero, ¿qué pasa si no cuenta bien pero por casualidad escribe el número correcto de pegatinas que necesita? ¿O si dibuja cada una de las pegatinas pero no escribe el número? Debemos pensar cómo modificar el juego de forma que la próxima vez el azar o dibujar cada pegatina no sirva para ganar. En el caso de las peticiones, aumentaremos los tipos de pegatinas que deba pedir o la cantidad de cada uno de esos tipos.

copia658456_ES00000000237730009

Propuesta 1 de peticiones para trabajar con el cuento de Hansel y Gretell (4 años)

658456_ES00000000237730018658456_ES00000000237730019

Propuesta 2 de peticiones para trabajar con el cuento de Hansel y Gretell (4 años)

658467_ES00000000237740003658467_ES00000000237740002

Propuesta 3 de peticiones para trabajar con el cuento de Hansel y Gretell (4 años)

658467_ES00000000237740012658467_ES00000000237740013

Estos cambios que introducimos en el juego se llaman «variables didácticas». De acuerdo con la teoría de situaciones, son las modificaciones del medio que hacemos los maestros para que el alumno, al intentar adaptarse a él (y seguir ganando el juego) haga evolucionar sus estrategias desde las más básicas (como puede ser el azar) a estrategias óptimas (como puede ser el conteo o la escritura de números, en el ejemplo de las peticiones).

FOTOS 1 Y 2 (1)

FOTOS 1 Y 2 (2)

Otro ejemplo de este tipo de actividades son las de enumeración (de las que hablábamos en una entrada anterior). La primera actividad de este tipo que aparece en el material de ¡A contar! para 4 años está ambientada en el cuento Gorrioncito y, en ella, se pide a los niños que introduzcan un solo huevo en cada montón de paja para que lo incube la gallina.  En esta primera propuesta hay 8 cajas (montones de paja) dispuestos en línea. Como explicamos en la guía, el objetivo de los maestros es que el niño siga el orden dado por la disposición de las cajas a la hora de meter los huevos (en este caso la línea) o establezca un orden mental de las cajas que ya tienen huevo y las que no. Pueden suceder dos cosas:

  1. a) Que el alumno emplee estas estrategias, que son los conocimientos que nosotros buscamos y gane. Cambiaremos entonces las condiciones de medio (variables didácticas) para que estas estrategias se vayan haciendo estables a la hora de resolver este tipo de situaciones: aumentaremos el número de cajas (de 8 a 9) y cambiaremos su disposición (desde una fila a dos filas de 4 cajas, luego a 3 filas de 3 cajas y finalmente a una disposición aleatoria).
  2. b) Que el alumno introduzca los huevos sin seguir ningún orden y gane al encontrar un solo huevo en cada caja al abrirlas. Como en este tipo de actividades es el propio juego el que dice al niño si ha ganado o no, nosotros no le podemos decir «Sí, has ganado pero lo has hecho mal». Así que le felicitaremos pero le animaremos a jugar de nuevo cambiando las variables igual que en el caso anterior). Cuando aumenten las cajas y la disposición sea más compleja que una línea, meter huevos al azar le hará perder el juego.

De acuerdo con todo lo anterior, actividades de ¡A contar! como las peticiones, enumeración, series, ordinales, tiendas y mapas del tesoro; se repiten para poder modificar en cada repetición las variables didácticas de una misma situación. Es decir, a las peticiones se juega igual (aunque cambiamos el contexto del cuento) pero en las distintas propuestas de este tipo van aumentando el número de pegatinas, en algunos casos los tipos distintos de éstas, y también la disposición de las mismas.

FOTO 3

Otras actividades como las pistas coloreadas, los juegos de tablero, el dominó o el tetris, se repiten para que los alumnos vayan interiorizando la disposición de puntos del dado y las asocien, sin contar, al número correspondiente y además, afiancen el conteo. En los juegos tipo Tetris buscamos además que, a través de las repeticiones, los alumnos realicen con agilidad descomposiciones de números hasta el 6.

FOTO 4 baja

Los objetivos de otros juegos como el tangram o el bingo se consiguen después de repetirlos varias veces. Por ejemplo, en el tangram perseguimos objetivos de tipo geométrico que serían muy ambiciosos para una primera partida. A medida que vamos formando figuras comprobaremos cómo los alumnos ganan en soltura moviendo las piezas y establecen así comparaciones de superficies, longitudes y ángulos.

También es esencial que se repitan algunas actividades como los problemas de asamblea y el taller de problemas para presentar a los alumnos una variedad tal de situaciones problemáticas que les haga desarrollar estrategias de resolución diferentes y con distintos materiales.

FOTO 5 baja

Además, los niños necesitan un tiempo para familiarizarse con actividades como las que se plantean en el taller de problemas y en los problemas de asamblea y comprender qué se espera de ellos en esta forma de trabajar (también en el resto de propuestas de ¡A contar!). Es posible que estén acostumbrados a actividades algo más mecánicas, en las que nuestro papel es dar la orden de trabajo y posteriormente corregirlo. Ante propuestas en las que deben pensar y gestionar autónomamente la resolución de un problema al principio suelen quedarse sin saber qué hacer, cómo usar el material, qué apuntar en una hoja, etc. Para hacerles avanzar desde este punto y que acaben disfrutando de las actividades es imprescindible que estas se repitan con variaciones.

Antes de terminar, os recomendaros el libro Iniciación al estudio de la teoría de situaciones didácticas, de Guy Brousseau, en el que podéis profundizar en este marco teórico de nuestro proyecto.

 

Comentarios

Deja un comentario

Alma Gil y Adrián Vidal

Maestros de Educación Infantil y colaboradores en el proyecto ¡A contar!