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¡Vamos al supermercado a comprar pegatinas!

¿Sabéis a qué actividad de ¡A contar! puede hacer referencia el título de la entrada?… ¡A las peticiones!

Cuando yo hice las primeras veces esta actividad, a los niños les encantaba hacer una lista y venir a mi mesa a por las pegatinas porque era como jugar conmigo a las tiendas.

Guy Brousseau, en su célebre Teoría de situaciones didácticas, sostiene que para que se dé un verdadero aprendizaje de las matemáticas, los maestros debemos plantear a los alumnos situaciones problemáticas o juegos en lo que el conocimiento buscado sea necesario para poder resolver dicha situación y ganar el juego.

Las peticiones se plantean como un juego, en el que el conteo y el número cardinal se harán imprescindibles para reproducir el modelo sin que sobren ni falten pegatinas y ganar. Es un juego que me encanta y, aunque ahora ya puedo anticipar qué tipo de estrategias pueden utilizar los alumnos cuando se los presento, la primera vez que los llevé a la práctica en el aula, me parecieron casi mágicas los recursos que emplearon para pedir las pegatinas por escrito.

Siempre tengo la sensación de que con actividades más convencionales los niños no llegan a comprender para qué sirven los números, por qué tienen que aprender a escribirlos o en qué contextos de juego pueden usarlos. Con las peticiones (y muchas otras propuestas de ¡A contar!) para mí se resuelven esas incertidumbres. Me tranquiliza mucho saber que la cantidad, el conteo, el uso del número como cardinal y la escritura de numerales se trabajan con sentido y, por tanto, se aprenden de verdad. ¡Además, ya veréis como les encanta a los niños!

Hace unos años escribí un artículo en el que explico con mucho detalle cómo hacer este tipo de actividades con alumnos de 5 años y los resultados obtenidos por mi grupo de ese año. Se llama El cohete: escritura de cardinales y ubicación en la cuadrícula con niños de 5 años y fue publicado por la revista Edma 0-6. Os recomiendo que lo descarguéis y lo leáis. Podéis hacerlo pulsando aquí.

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En él comienzo explicando cómo realizo el trabajo por rincones en mi aula (podéis leer una entrada sobre este tema pulsando aquí) y cómo funciona el rincón de lógica-matemática. Después ya explico en qué consiste la actividad, que es exactamente igual que todas las de peticiones de ¡A contar! pero con otro material hecho por mí. Y, por último, describo con detalle todo el proceso de realización de la propuesta que, como podéis leer, comienza contando un cuento a los alumnos.

Durante toda la descripción de la realización de la actividad podéis ir leyendo las estrategias que usaron los alumnos para anotar las pegatinas, para pedirlas y para colocarlas correctamente. Así os haréis una idea de lo que podéis esperar de vuestros alumnos. Tened en cuenta que los niños del artículo ya estaban acostumbrados a hacer actividades del tipo de las de ¡A contar!

Si acabáis de comenzar a trabajar con nuestro proyecto, es posible que haya algunos alumnos de 5 años que no sepan qué hacer ante esta propuesta y que, en un primer intento, realicen listas ineficaces para pedir las pegatinas. Esto se resolverá en los siguientes intentos, puesto que los alumnos tienen la madurez suficiente para representar las pegatinas indicando el cardinal y el color o la forma correspondientes. En las imágenes podéis ver algunos ejemplos de listas de alumnos de 5 años con el cuento El príncipe cabrito y en la guía podéis leer más sobre lo que pueden hacer los niños de vuestras clases (páginas 33 a 38).

 

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Por otro lado, en la actividad del cohete del artículo cada niño hace varios intentos con modelos más fáciles y más difíciles. Para que la actividad no resulte muy agobiante y la podáis compatibilizar sin problema con el resto de propuestas de vuestra aula, los intentos que yo hago con los distintos cohetes corresponderían con todos los modelos que tenéis en el cuaderno del alumno, de tal forma que no sería imprescindible que, de cada dibujo (el cabrito, por ejemplo), hicieseis variantes más fáciles y difíciles (aunque siempre os invitamos a hacerlas si las necesitáis y os apetece).

Si leéis el artículo encontraréis que la fase final de la actividad es una puesta en común. Aunque a veces no tenemos tiempo, si podéis, sacad un ratito para que los niños os cuenten si han ganado o no y qué han hecho para tener éxito en la tarea. Esto ayuda mucho a los demás alumnos a mejorar sus procedimientos.

Las peticiones son actividades preciosas. Yo os recomiendo que antes de hacerlas releáis en la guía la descripción detallada de la página 33, tengáis preparadas las pegatinas en la mesa donde os colocaréis vosotros y disfrutéis jugando con ellos al «supermercado de pegatinas».

¡Mucha suerte!

 

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Alma Gil y Adrián Vidal

Maestros de Educación Infantil y colaboradores en el proyecto ¡A contar!